Cómo escoger los mejores préstamos rápidos sin engaños

Tener un préstamo personal sin mucho papeleo, rápido y con una tasa atractiva, todo a través de Internet, es ahora posible. Este tipo de préstamos te permite obtener una suma de dinero que puedes disfrutar libremente y que te pueden ser de ayuda si te encuentras corto de efectivo alguna vez. Aquí te detallamos cómo conseguirlos y además te damos las principales precauciones a tener en cuenta.

¿Qué es un préstamo personal rápido?

Para obtener un préstamo, a menudo es necesario comunicar mucha información sobre nuestra situación personal y profesional. Este es el caso, por ejemplo, para obtener un préstamo para reformas, comprar un coche o bien una hipoteca.

Es imposible saltarse una entrevista con nuestro un asesor financiero para ver el estado de nuestros ahorros, el nivel de ingresos, la situación profesional y nuestros deseos futuros. Sin embargo, es posible obtener un crédito mucho más fácilmente, rápidamente y a veces incluso sin que aportemos demasiadas garantías.

Este tipo de préstamos se distinguen por:

  • Importes pequeños: la mayoría de este tipo de préstamos suelen oscilar entre los 300€ y los 1000€. Aunque hay algunas financieras que nos pueden llegar a otorgar hasta 75.000€ si aportamos garantías y avales.
  • Solicitud fácil: La mayoría de financieras operan por internet y tan solo deberemos de dirigirnos a sus webs para comenzar la solicitud del préstamo que más nos convenga.
  • Contestación rápida: Estas compañías nos contestan en un breve periodo de tiempo, normalmente no demoran más de un día en dar contestación y en asignarnos el dinero en nuestra cuenta.
  • Tipos de interés elevados: Al ser cantidades pequeñas y sin demasiadas garantías los tipos de interés son más elevados que un préstamo personal en una entidad bancaria. Sin embargo hay que distinguir la naturaleza de estos dos tipos de productos

Pasos para obtener un préstamo rápido

La mayoría de las ofertas de “préstamo personal rápido” que puedes sacar se ofrecen directamente en Internet. Sin embargo, ten cuidado con estas facilidades ya que requieren una verdadera investigación por tu parte.

  1. Tómate el tiempo para definir tus necesidades y cuanto dinero vas a necesitar.
  2. Haz cálculos para encontrar el equilibrio adecuado entre la cantidad prestada, el período de reembolso y el tipo de interés que te van a ofrecer
  3. Realiza simulaciones en las propias páginas de las financieras. Hoy en día la mayoría de webs dan facilidades para que simules el préstamo antes de pedirlo
  4. Ahora que tienes una idea más clara de cuánto dinero necesitas, pero también de cuánto puedes devolver cada mes, es el momento de hacer una comparación real de lo que el mercado tiene para ofrecer. En este caso un comparador de prestamos rápidos te puede ser de ayuda.
  5. Cuando ya te hayas decantado por la oferta que más te interese, dirígete a la web de la financiera e iniciar tu solicitud. Recuerda tener a mano tu DNI/NIE así como la documentación que solicitan. Te aconsejamos que en la propia web mires que documentación necesitan y la prepares antes de llamar para hacer el proceso mucho más rápido.

Algunos consejos que te serán de ayuda

Supervisa si hay alguna tasa u honorarios: Es importante considerar detenidamente los términos de cada préstamos. A veces esta información hay que rebuscarla un poco pero siempre acaba apareciendo.

No te enfoques únicamente en el interés: También debes considerar la posible comisión de tramitación y el coste del seguro si es impuesto por el prestamista. Toma la TAE como referencia en lugar del interés nominal. Incluyendo todos los costes relacionados con el préstamo.

Consulta las condiciones detalladas: Una buena oferta de préstamo significa un interés bajo, la mejor tasa posible, pero también condiciones adicionales que te permiten hacer frente a una multitud de situaciones de la vida. Por ejemplo deberás de tener en cuenta si las condiciones para el reembolso anticipado incluyen altas penalizaciones, incluso no está de más que pienses en que pasa con ese crédito si te ocurriera algo.

Conclusión

Nunca firmes una oferta de préstamo a la ligera, sin pensarlo dos veces. Usa el préstamo sabiamente. Nunca olvides que un préstamo es vinculante y debe ser devuelto. Comprueba tu capacidad de pago antes de comprometerte y no te dejes engañar por términos demasiado atractivos que puedan ocultar un coste total del crédito que es mucho más alto de lo que pudiera parecer.

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